El pasado 15 de mayo, el colegio se se vistió de fiesta para rendir homenaje a sus pilares: los educadores y trabajadores salesianos, aunque el calendario marca momentos distintos (Día del Trabajo el 1 de mayo y el Día del Educador el 15 de mayo), unificamos ambas fechas en una jornada para celebrar el don del servicio, la docencia y el esfuerzo diario de todo nuestro personal.

 

Un legado histórico de dignidad

Celebrar al colaborador salesiano es mirar directamente a las raíces de nuestra espiritualidad. El pasado 1 de mayo recordamos el valor del trabajo bajo la luz de San José Obrero, ejemplo de esfuerzo cotidiano, dignidad y realización humana. Esta defensa del trabajador no es nueva para la familia salesiana: el mismo Don Bosco fue un pionero histórico al firmar en 1851 uno de los primeros contratos de aprendizaje para proteger a los jóvenes obreros, garantizándoles un trato respetuoso, descansos, vacaciones y salud.

Ese mismo espíritu que impulsó a Don Bosco a fundar talleres de sastrería, carpintería y mecánica para los jóvenes más pobres, es el que hoy da vida a nuestra Casa Central. Aquí, cada educador, administrativo y personal de apoyo une sus manos para construir comunidad, esperanza y vida.

 

Compartir en MAUXI Casa Central

 La conmemoración del 15 de mayo fue el reflejo de la pedagogía del amor. Toda la comunidad educativa se reunió en torno a dos momentos centrales de espiritualidad y agradecimiento:

  • Eucaristía y Buenos Días: Iniciamos la jornada con la bendición del Padre Leonardo Santamaría y un saludo especial de Buenos Días. Las estudiantes de 11° tomaron la palabra para expresar su profunda gratitud, destacando el papel fundamental de todo el personal en su formación en valores y en la construcción jóvenes integrales.
  • Fraternidad: Continuamos con un desayuno especial ofrecido por el Consejo de Padres de Familia, además de detalles por parte de las directivas del colegio, cerrando un día lleno de alegría y reconocimiento.

Nuestro compromiso es por promover un ambiente de entrega, confianza, empatía y el respeto. Esta celebración nos recordó que, ya sea desde el aula, la oficina, los patios o los pasillos, cada colaborador del MAUXI trabaja diariamente con el corazón para formar, al estilo de Don Bosco y Madre Mazzarello, los “buenos cristianos y honestos ciudadanos” del mañana.

A todos nuestros colaboradores de la planta docente, administrativa y de servicios del Colegio de María Auxiliadora – Casa Central:

¡Gracias por su entrega generosa y por hacer viva la pedagogía del amor!

Que María Auxiliadora siga guiando sus pasos.

Por max_adm

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *